17/7/16

Creo que

Creo que quiero girar la tierra sobre tu eje y crear un remolino de tus ojos
Creo que arrancaré una baldosa y la bañare en tequila
Creo que subiré a una montaña vestido de cura
Creo que diré que me gustas
Creo que cogeré cantos rodados
Creo que estoy tan enamorado
Para que nunca dejes de ser mi mundo y nunca dejes de accidentarlo
Para que subamos al balcón de la alegría
Para predicar lo que me encantas
Para ver qué respondes
Para entorpecerte si decides marcharte
Que
¿para qué decirlo?

16/7/16

Fieras

Los cínicos llevaban razón: somos putos perros. La evolución darwiniana de la que hablaron tantos científicos, la que nos comparó y emparentó con los monos, solo fue una farsa. Los monos son mucho mejores que los humanos, si yo fuera un mono, estaría orgulloso de no haber "evolucionado". Darwin se equivocó y los cínicos de los que tanto se rieron, llevaban razón mucho antes de que él creara su maqueta. Somos perros y nos comportamos como perros. Peleamos por ser el líder de la manada, meamos en la naturaleza, somos carnívoros y no, no nos da miedo la sangre y mucho menos morder, porque tenemos hambre de poder.
Decidles a todas las ovejas que tengan cuidado porque el pastor se ha inventado que el lobo es su enemigo. Sólo para degollarlas más tarde. La figura del pastor fue una tapadera del peligro más aterrador, que es el de la traición.

Rescate

A veces me olvido los cascos en casa, eso significa que mi trayecto va a estar acompañado por la monótona voz de esa señora que está encarcelada en el metro. Normalmente en estos casos, antes de bajar las escaleras mecánicas, cojo un plano del metro y espero que me distraiga un poco. Cuando me meto en el tren trato de memorizar una línea por si en alguna ocasión me fuera útil, por probar. Suele acabar en fracaso antes de que la prisionera del metro me informe de que he llegado a mi destino.
El otro día había salido con unos amigos y me tocaba volver sola a casa. Y sin cascos. Qué gran putada. Cogí un plano de metro. Bajé las escaleras. A esa hora nadie o casi nadie te quita el sitio, puedes incluso tumbarte si te apetece. Un chino no paraba de mirar a todo el mundo, no tenía un plano de metro...o ya se lo sabría de memoria, no lo sé, tampoco me importó. El caso es que rebusqué en la riñonera con la esperanza de encontrar unos cascos que claramente no estaban. Cacao, llaves, papel de chicle y boli. Por algún motivo me puse a escribir en el metro. La cerveza de la hora anterior, pese a no haber ayudado previamente, mejoró cuantitativamente mi imaginación e hizo que el viaje se convirtiera en un poema. No estoy enamorado, pero era de amor. No sentía nada, pero salieron palabras. No quería dejar de escribir, pero la mujer estaba obligada a informar.
Y llegué a casa con espuma en el cerebro y palabras en un plano. El poema por suerte, sigue vivo y yo, pido un rescate.

5/7/16

Proyecto

Construye un castillo y escóndete.

Eso es lo primero que me enseñaron, a "definirme", a crear algo que fuera "mío", a formar mi primera impresión de cara al público. ¿Qué era yo? ¿Qué soy yo? No lo sé. Por eso empecé con ladrillos blancos, porque se pueden pintar de mil colores. Y empecé a trazar una línea en el suelo que marcaría mis límites. Me deshice automáticamente de cualquier futuro plan  para lograr expandirme, ése iba a ser mi territorio. Y ahora, quiero cambiarlo. Ya no quiero ladrillos blancos, quiero pintura de mil tonos distintos, porque yo no soy un castillo, no soy una característica. Y quiero pintarlo solo, al fin y al cabo, es mi proyecto.

Rugido

Destrozadas.
Siguen latiendo unas ruinas llenas de recuerdos.
Roma hoy se viste de mujer.
Y elige dos ruedas a falta de dos piernas.
Acelerando cada vez más con el único objetivo de sentir algo diferente al dolor.
Aumentando los kilómetros por cada baile perdido.
Pegándose al suelo en cada curva, esperando un roce diferente.
Levantando el vuelo a su manera.
Enseñando el tatuaje de su espalda cada vez que se agacha de más.
Dejando que el pelo vibre con el aire por muchas veces que se hubiera peinado en casa.
Fugándose lejos de lo físico, intentando formatear la memoria.
Fingiendo ser París de nuevo.
Fijando la mirada hacia el siguiente tramo de carretera sin importar el reflejo del retrovisor.
Llorando en forma de rugido.
Aullando en forma de motor.
Tratando de prolongar un viaje de 2 horas a uno de 7.
Dejando que el viento seque las lágrimas y borre su señal.
Y por fin,
quitándose el casco y verse en un lugar nuevo.

28/6/16

Is this love?

Mi chico es mi chica.
Mi chica es mi chico.
Hemos roto las barreras del género.
Hemos llamado animal al hombre,
sólo cuando era necesario.
Hemos sido testigos
de personas que pisaban a otras,
de destrucciones de dignidad,
de opresión,
de tijeras que cortaron cuerdas vocales,
de quien no dejaba bailar al resto.
Mi chica es mi chico.
Mi chico es mi chica.
Hemos visto caricaturas grotescas.
Hemos visto corazones rotos por la ley.
Hemos visto cómo hay quien
puede ocultar lo que es durante años.
Hemos visto cómo los hombres se separaban.
Hemos visto sociedades estamentales camufladas.
Hemos visto promesas rotas.
Hemos visto lobos con piel de oveja,
que por la noche arrasaban en la granja.
Mi chico es mi chica.
Mi chica es mi chico.
También hemos visto a héroes entre bastidores.
Hemos gritado hasta la afonía.
Hemos luchado por nuestros derechos.
Hemos sido libres en un bar.
Hemos renacido en una cama.
Hemos hablado con quién nos defendía.
Hemos opositado por el mejor puesto.
Hemos conocido lo que es "amar en tiempos revueltos"
a sabiendas que no es sólo un título.
Hemos amado tanto que da envidia.

Planes

Imagínate que por una vez pudiéramos construir un mar sólo para nosotros. Si me preguntas a mí cómo lo haría sólo puedo decirte una cosa: con olas. Olas de 5 metros que rompan lentamente creando un túnel de esos en los que los surfistas pueden presumir de acrobacias, que rompiera tan lento que me diera tiempo a pensar por qué alguna vez dejé de hacerlo. No pondría algas, son desagradables y se enredan en los pies cuando más confiado estás de que lo que vas a pisar es arena. Y mucha sal, para flotar sobre todo lo que preocupa, para olvidar lo negro del fondo más oscuro.

Si hiciera un mar, después de eso comenzaría a amontonar la arena grano a grano y al acabar, construiría una casa.

Si me preguntarás que a quién me llevaría a esa casa, te diría que no lo he pensado.